Por Juan Pablo Ojeda
La agencia Moody’s Analytics determinó que la Copa Mundial de la FIFA 2026 generará una aportación de 0.13 puntos porcentuales al Producto Interno Bruto (PIB) de México durante el año en curso. De acuerdo con el reporte técnico titulado ‘Mundial en seguimiento: una apuesta norteamericana’, esta inyección de capital representa un factor clave para que la calificadora ajustara su previsión de crecimiento económico nacional anual del 1.4 al 1.5 por ciento.
El modelo econométrico utilizado por la firma señala que la matriz de ingresos para la economía mexicana dependerá casi en su totalidad del volumen de venta de boletos y del flujo de turismo internacional. La variable de inversión pública en infraestructura fue descartada como motor de crecimiento, dado que las remodelaciones requeridas para los tres estadios sede en territorio nacional fueron financiadas mediante capital del sector privado, utilizando instalaciones preexistentes.
A nivel macroeconómico regional, el análisis comparativo muestra que México obtendrá el mayor impulso proporcional de los tres países anfitriones. Moody’s calculó un impacto marginal de 0.05 puntos porcentuales para el PIB de Estados Unidos, concentrado en áreas metropolitanas específicas. Para Canadá, la estimación se fijó en 0.07 puntos porcentuales, con una actividad económica centralizada en los corredores de Toronto y Vancouver.
En la desagregación de datos geográficos para México, la Ciudad de México destaca como el principal nodo de captación de capital. El informe técnico indica que, a pesar de albergar un menor número de partidos oficiales en comparación con las sedes estadounidenses, la capital mexicana absorberá un alto porcentaje del gasto indirecto en los sectores de ocio y hospitalidad debido a su infraestructura instalada y su posicionamiento como destino turístico de distribución global.
Las variables exógenas contempladas en el reporte advierten sobre posibles factores de fricción para el flujo de capitales turísticos. Específicamente, Moody’s alertó que la aplicación de políticas migratorias estrictas en las fronteras de Estados Unidos podría actuar como un cuello de botella, limitando el tránsito regional de aficionados internacionales que busquen desplazarse entre las múltiples sedes de la región norteamericana.
En paralelo a la publicación de Moody’s, otras entidades financieras han emitido modelos predictivos con métricas superiores. El Grupo Financiero Banorte estableció un rango de aportación al PIB mexicano de entre 0.42 y 0.62 puntos porcentuales. Por su parte, el departamento de análisis de BBVA México cuantificó el impacto en un nivel cercano al 0.3 por ciento del PIB, lo que equivale a una derrama transaccional estimada en 36 mil millones de pesos.
Finalmente, la consultora Deloitte presentó un escenario base que proyecta un impacto económico directo de 2 mil 730 millones de dólares, representando un 0.14 por ciento del PIB nacional. Este modelo adicional contempla la generación operativa de 100 mil puestos de trabajo temporales y la entrada contabilizada de más de 800 mil turistas internacionales exclusivamente para el seguimiento de la justa deportiva que iniciará el próximo 11 de junio.