La Red de Transporte de Pasajeros de la Ciudad de México puso en marcha la prueba piloto de la nueva ruta “119A”, que conectará la zona de Popular Santa Teresa con Metro Universidad, en la alcaldía Tlalpan. El servicio, anunciado como parte de una estrategia para garantizar el derecho a la movilidad, estará sujeto a evaluación durante 60 días hábiles, periodo en el que se definirá su viabilidad operativa.
De acuerdo con la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, la ruta tendrá una extensión de 9.97 kilómetros y beneficiará mensualmente a más de 33 mil 300 habitantes, principalmente de zonas periféricas con limitada conectividad. El proyecto se enmarca en la política de movilidad impulsada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, que plantea el transporte público como un derecho social.
Durante el periodo de prueba, las autoridades evaluarán el desempeño del servicio a partir de indicadores técnicos y la experiencia de las personas usuarias. Este enfoque busca ajustar la operación antes de una eventual implementación definitiva, aunque especialistas han señalado que la falta de continuidad en rutas piloto puede limitar su impacto si no se consolidan como soluciones permanentes.
La ruta 119A operará como servicio expreso con una tarifa de 4 pesos por viaje, accesible mediante la Tarjeta de Movilidad Integrada. Además, se mantendrán esquemas de gratuidad para personas con discapacidad y adultos mayores, en línea con las políticas de inclusión vigentes en la capital.
El horario de operación será de lunes a viernes de 05:00 a 23:00 horas; sábados de 06:00 a 22:00 horas; y domingos y días festivos de 07:00 a 21:30 horas. Con ello, se busca cubrir la demanda de movilidad en distintos momentos del día, especialmente en horarios laborales y escolares.
Autoridades capitalinas han destacado que esta ruta pretende reducir tiempos de traslado y mejorar la conectividad con uno de los nodos más relevantes del sistema de transporte, como lo es Metro Universidad. Sin embargo, el reto persiste en garantizar frecuencia, seguridad y cobertura suficiente en una demarcación históricamente rezagada en infraestructura de transporte.
La implementación de esta ruta piloto ocurre en un contexto donde diversas zonas del sur de la ciudad enfrentan problemas estructurales de movilidad, incluyendo saturación, rutas insuficientes y largos tiempos de traslado. En este sentido, la evaluación de la ruta 119A será clave para determinar si se trata de una medida estructural o de una intervención limitada.
La SEMOVI y la RTP señalaron que el proyecto responde a la necesidad de acercar servicios de transporte a comunidades con menor acceso, aunque su consolidación dependerá de resultados medibles y de la respuesta ciudadana durante el periodo de prueba.
