Jue. Ene 15th, 2026

Por Bruno Cortés

 

El presidente de la Junta de Coordinación Política en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, contó cómo va tomando forma la reforma electoral que el oficialismo prepara desde hace meses. No se trata todavía de una iniciativa en papel, sino de un “catálogo” de doce grandes temas que la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, encabezada por Pablo Gómez, fue recogiendo a lo largo de medio año en foros y consultas.

Tras reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Monreal explicó que el mensaje central fue claro y fácil de entender: si se van a cambiar las reglas del sistema electoral, la gente tiene que opinar y decidir. Para la presidenta, dijo, la participación ciudadana no es un adorno ni un trámite, sino el eje de toda la reforma. Por eso pidió a los legisladores que buscan impulsar estos cambios encontrar fórmulas para que las consultas populares no sean simbólicas, sino realmente vinculantes.

En la mesa se hablaron muchos temas que suelen sonar lejanos para quienes no siguen la política, pero que en realidad impactan en la vida diaria. Desde cómo se integran las Cámaras del Congreso, hasta cuánto dinero se gasta en elecciones y en partidos políticos. También se puso sobre la mesa si debe reducirse el gasto de los órganos electorales, el tema del fuero de los legisladores, las prerrogativas en radio y televisión y el uso de los spots políticos que saturan campañas. Todo eso, explicó Monreal, podría pasar por el filtro de la consulta popular para que sea la ciudadanía la que diga qué sí y qué no.

Otro punto que apareció en la conversación fue la revocación de mandato. Monreal consideró que este tema también podría someterse a la opinión de la gente, aunque reconoció que la agenda es tan amplia que no ve sencillo que la iniciativa esté lista antes de que termine enero. En el mejor de los escenarios, dijo, podría presentarse en la primera o segunda semana de febrero, siempre y cuando haya acuerdos con los aliados del oficialismo, el PT y el PVEM.

Y ahí está una de las claves políticas del proceso. Como la mayoría de los temas implican cambios a la Constitución, no basta con que Morena esté de acuerdo. Se necesita sumar votos y consensos, por eso la presidenta —según Monreal— fue muy enfática en la necesidad de dialogar con los partidos aliados antes de enviar cualquier propuesta formal. La Comisión Presidencial, adelantó, buscará reunirse con ellos para construir una base común.

Sobre uno de los temas que más polémica genera, la autonomía del Instituto Nacional Electoral, Monreal afirmó que la presidenta fue tajante: la autonomía del INE está garantizada. También se mencionó el papel de los organismos electorales locales, los llamados Oples, como parte de ese paquete de asuntos que están en revisión.

En términos simples, lo que Monreal quiso dejar claro es que mientras no exista una iniciativa formal, el Congreso no está obligado a discutir nada. Una vez que el documento llegue, entonces sí será tarea del Congreso de la Unión analizarlo, abrir conversaciones con la oposición y entrar al terreno de la negociación política. Por ahora, el mensaje es que la reforma electoral viene en camino, que tocará temas sensibles y que, al menos en el discurso, la intención es que sea la ciudadanía la que tenga la última palabra.

por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *