Durante el acto conmemorativo por los dos años de triunfo electoral en el Monumento a la Revolución, la presidenta Claudia Sheinbaum denunció una presunta estrategia de intervención extranjera. La mandataria advirtió sobre el uso de campañas de desinformación y operaciones digitales dirigidas por sectores conservadores para debilitar las instituciones mexicanas.
El posicionamiento se da en un contexto de tensiones diplomáticas, destacando el caso del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y la disputa en Chihuahua con la gobernadora Maru Campos por actividades de agentes de la CIA. Sheinbaum enfatizó que la Ley de Seguridad Nacional prohíbe taxativamente que agentes extranjeros ejerzan funciones exclusivas de las autoridades mexicanas.
La presidenta cuestionó las solicitudes de extradición emitidas por el Departamento de Justicia de EUA, argumentando que carecen de pruebas públicas. Se refirió específicamente a la investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre la muerte de dos agentes estadounidenses en Chihuahua, quienes presuntamente operaban sin acreditación oficial.
El discurso de Sheinbaum marca una línea divisoria entre la cooperación y la subordinación. Aseguró que mientras México mantendrá la colaboración en seguridad, esta debe regirse estrictamente por el principio de no intervención.
La mandataria aprovechó el foro para exigir que Estados Unidos asuma su responsabilidad en el tráfico ilegal de armas hacia México y el combate frontal a las redes de lavado de dinero que operan en territorio estadounidense.
Como respuesta a esta coyuntura, Sheinbaum convocó a asambleas informativas en plazas públicas del país a partir de la próxima semana. El objetivo es consolidar un frente de defensa de la soberanía frente a lo que calificó como intereses de la ultraderecha extranjera.
Finalmente, criticó la postura de la oposición, a la que acusó de promover la intervención externa para recuperar privilegios perdidos. El mensaje reafirma la postura de la actual administración frente a las elecciones de 2026 en el país vecino.
