Vie. Mar 6th, 2026

En pleno marco del Día Internacional de la Mujer, el Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ) decidió poner los puntos sobre las íes y armó una jornada institucional para sacudir conciencias entre su funcionariado. La magistrada presidenta, Celia Maya García, fue la encargada de dar el banderazo de salida al inaugurar la exposición «Siempre estuvimos aquí. Historia de las mujeres indígenas».

 

La titular del TDJ no se anduvo por las ramas y soltó una neta que a muchos les cuesta asimilar: las deudas institucionales con mujeres, niñas y adolescentes en nuestro país siguen siendo una enorme tarea pendiente. Maya García recalcó que la exclusión cala más hondo cuando estas ciudadanas viven en zonas de marginación, y la situación se vuelve color de hormiga al enfrentar discriminación por su origen indígena.

 

La jornada no se quedó sólo en el corte de listón, sino que le metieron carnita al asador con el conversatorio «Derechos, justicia y acción para todas las mujeres y niñas». El evento congregó a pesos pesados de la esfera pública, con la participación de la ministra Yasmín Esquivel Mossa, la senadora Laura Itzel Castillo Juárez y la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva.

 

Quien agarró el micrófono y no se guardó nada fue la ministra Esquivel, tirando línea de que si las mujeres son la mitad de la población, en esa misma proporción exigen estar en los cargos de decisión. Dejó en claro, para que no haya confusiones en la tribuna, que andar pidiendo espacios no es un simple tema de cuotas, sino un asunto de pura y llana justicia.

 

Para darle contexto a la raza, la ministra soltó un dato histórico que deja a cualquiera con el ojo cuadrado: en 200 años, el Poder Judicial Federal tuvo a 500 ministros hombres, y fue hasta el lejano 1961 que una mujer, María Cristina Salmorán, logró colarse a esa silla. Hoy la película pinta distinto, pues presumió que el género femenino ya ocupa más del 40% de los cargos de jueces y magistrados a nivel federal.

 

Por su lado, la senadora Laura Itzel Castillo Juárez le echó memoria al asunto y recordó que esta batalla no es de ayer ni empezó con las redes sociales. La legisladora rememoró que la lucha viene de muy atrás, poniendo sobre la mesa que ya desde 1916, en Yucatán, se había armado el segundo congreso feminista de toda Latinoamérica. Subrayó que, con los espacios públicos ganados día a día, definitivamente «es nuestro tiempo».

 

Desde la trinchera estatal, la gobernadora Indira Vizcaíno Silva mandó un mensaje clarito para los despistados: el 8M no es ningún festejo ni motivo de pachanga, sino un duro recordatorio de los procesos que han vivido las mujeres a nivel global. Advirtió que no falta quien quiere tergiversar la lucha por la equidad, intentando que se nos borren de la memoria los siglos en que las mujeres fueron dejadas de lado.

 

El toque cultural y deportivo en la sede de San Ángel lo pusieron la soprano mixe María Reyna González y la esquiadora olímpica Regina Martínez Lorenzo. Mientras la cantante reconoció lo pesado que es abrirse brecha en la cultura siendo mujer indígena , la deportista lanzó el exhorto para que cada vez más hombres le entren al quite y se vuelvan aliados de esta lucha.

 

Al final del día, la moderadora del evento, la magistrada Indira Isabel García Pérez, amarró bien la idea central: el mandato constitucional no hace distinciones, sino que reconoce derechos y garantiza libertades. Con esto, el TDJ reafirma su compromiso de chambearle duro por una justicia más sensible, que le tome el pulso a las condiciones reales de discriminación que, lamentablemente, todavía persisten en la vida pública y privada del país.

 

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