Por Juan Pablo Ojeda
La inflación en México terminó 2025 con una señal de alivio para los bolsillos. El Inegi informó que la inflación general anual se desaceleró a 3.69 por ciento al cierre del año, por debajo del 3.80 por ciento registrado el mes previo y lejos del 4.21 por ciento observado en diciembre de 2024.
De acuerdo con el organismo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró en diciembre un nivel de 143.042 puntos, con un incremento mensual de 0.28 por ciento. Este avance fue menor al del mismo mes del año anterior, cuando la inflación mensual alcanzó 0.38 por ciento, lo que confirma una tendencia de moderación en el ritmo de aumento de los precios.
El índice subyacente, que excluye productos con precios más volátiles y es clave para medir la inflación de fondo, aumentó 0.41 por ciento mensual. Dentro de este rubro, las mercancías subieron 0.33 por ciento, mientras que los servicios registraron un incremento mayor, de 0.48 por ciento, reflejando presiones persistentes en sectores como alimentos preparados y algunos servicios urbanos.
En diciembre 2025, el Índice Nacional de Precios al Consumidor #INPC se ubicó en 143.042 y representó un aumento de 0.28% respecto al mes anterior. Con este resultado, la inflación general anual fue de 3.69%.
Por componente, la inflación anual fue la siguiente:
▪️4.33%… pic.twitter.com/hGq837ggZS— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) January 8, 2026
En contraste, el índice no subyacente mostró una disminución mensual de 0.16 por ciento. Esta baja se explicó principalmente por el descenso de 0.66 por ciento en los precios de productos agropecuarios, aunque los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno tuvieron un aumento de 0.24 por ciento.
Durante diciembre, algunos productos influyeron de manera importante en el comportamiento de la inflación. Al alza destacaron el transporte aéreo, las loncherías, fondas, torterías y taquerías, el tomate verde y la vivienda propia. En sentido contrario, el huevo y el pollo registraron reducciones en sus precios, lo que ayudó a contener la inflación general.
En el caso de la canasta de consumo mínimo, el índice correspondiente tuvo un aumento mensual de 0.16 por ciento y una tasa anual de 3.75 por ciento. Un año antes, estos indicadores habían sido de 0.33 y 3.80 por ciento, respectivamente, lo que refuerza la lectura de una desaceleración gradual.
Con este resultado, los precios al consumidor cerraron 2025 por debajo de las expectativas del mercado y dentro de un rango que da margen a la política económica, en un contexto donde el control de la inflación sigue siendo un tema central para la estabilidad y el poder adquisitivo de las familias.
