El saldo del doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose. Este lunes, las autoridades actualizaron el balance oficial e informaron que la cifra de fallecidos ascendió a 4.561 personas, luego de que se confirmaran 71 nuevas víctimas mortales como consecuencia de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que impactaron principalmente el centro-norte del país.

El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, dio a conocer la nueva cifra, mientras que el informe oficial difundido en redes sociales por el diputado y hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, confirmó que el número de personas heridas se mantiene en 16.740, además de 17.907 ciudadanos que perdieron sus viviendas debido a los daños ocasionados por el desastre natural.

Las labores de atención humanitaria continúan a gran escala. De acuerdo con el reporte gubernamental, 128.324 familias han recibido algún tipo de asistencia, ya sea mediante alimentos, atención médica, refugio temporal o apoyo logístico para enfrentar la emergencia.

Asimismo, 20.231 personas permanecen alojadas en 107 campamentos transitorios, instalados principalmente en escuelas de Caracas y en los estados de Miranda y La Guaira. Este último fue identificado como la entidad más golpeada por el doble terremoto, con severos daños en viviendas, edificios e infraestructura pública.

Mientras continúan las tareas de búsqueda, evaluación de daños y asistencia a la población, el Gobierno venezolano inició este fin de semana un censo biométrico con el objetivo de determinar con mayor precisión el número de viviendas que deberán construirse para las familias afectadas.

Aunque el registro apenas comenzó, las autoridades ya estiman que serán necesarias alrededor de 25.000 nuevas viviendas para atender la magnitud de la emergencia habitacional generada por los terremotos.

Como parte de este proceso de reconstrucción, Jorge Rodríguez anunció el pasado sábado que la jefa de Estado entregará durante esta semana las primeras 200 viviendas destinadas a personas que perdieron su patrimonio, aunque no ofreció detalles sobre las localidades donde se realizará la entrega ni el calendario completo del programa.

A casi tres semanas del desastre, la actividad sísmica no ha cesado. El Gobierno informó que desde el 24 de junio se han registrado 1.254 réplicas, lo que mantiene en alerta permanente a la población y complica las labores de recuperación.

Una de las réplicas que más preocupación generó ocurrió el pasado viernes por la mañana, cuando un sismo de magnitud 3,9 se registró a 10 kilómetros al noreste de Naiguatá, en el estado La Guaira. Aunque el movimiento no dejó nuevos daños de consideración, provocó momentos de pánico entre los habitantes y obligó a evacuar diversos edificios como medida preventiva.

La persistencia de las réplicas mantiene la incertidumbre entre miles de familias que permanecen en refugios temporales o que temen regresar a viviendas con posibles afectaciones estructurales. Al mismo tiempo, las autoridades continúan evaluando inmuebles, ampliando la ayuda humanitaria y organizando el proceso de reconstrucción en las zonas más devastadas por uno de los desastres naturales más graves que ha enfrentado Venezuela en los últimos años.