El crecimiento de la electromovilidad obliga a México a acelerar el desarrollo de infraestructura de carga rápida y accesible, advirtió Alejandro Zamora, líder del proyecto Carga Rápida MX y vicepresidente de la Asociación Mexicana de la Industria Fotovoltaica (AMIF), quien aseguró que el país se encuentra frente a una oportunidad para construir desde ahora la infraestructura energética que necesitará durante las próximas décadas.

Para Zamora, hablar actualmente de vehículos eléctricos ya no significa hablar de una tecnología que llegará en algunos años, sino de una transformación que ya está ocurriendo y que necesita ser acompañada por inversión, planeación y capacidad energética.

“México tiene que empezar a pensar la electromovilidad como infraestructura. No podemos esperar a tener millones de vehículos eléctricos circulando para después preguntarnos dónde los vamos a cargar. La infraestructura tiene que ir por delante de la demanda y esa es precisamente la visión detrás de Carga Rápida MX”, señaló.

Los números, explicó, muestran con claridad esta tendencia. Durante el primer semestre de 2026 se comercializaron en México *53 mil 430 vehículos eléctricos, híbridos conectables y eléctricos de rango extendido*, cifra 22 por ciento superior a la registrada durante el mismo periodo de 2025.

Al mismo tiempo, el país alcanzó *60 mil 934 posiciones de recarga públicas y privadas*, un crecimiento de 55.2 por ciento en solamente un año. Sin embargo, Zamora destacó que detrás de esa cifra existe todavía un importante reto de infraestructura pública.

“Cuando analizamos los datos completos encontramos el área de oportunidad. Más del 92 por ciento de los puntos de carga en México son privados. La red pública tiene alrededor de *4 mil 655 conexiones* y, de ellas, solamente *1,594 son de carga rápida en corriente directa*. Si queremos que la movilidad eléctrica realmente sea una alternativa para millones de mexicanos, tenemos que ampliar esa red”, explicó.

En ese contexto surge *Carga Rápida MX*, proyecto que Zamora definió como una apuesta real por desarrollar infraestructura moderna, accesible, confiable y preparada para acompañar el crecimiento de la movilidad eléctrica.

“No estamos hablando solamente de colocar un cargador. Estamos hablando de estudiar la capacidad eléctrica, seleccionar tecnología, garantizar seguridad, gestionar la energía y pensar dónde tendrá sentido esa infraestructura. Una estación de carga rápida es infraestructura energética y debe tratarse como tal”, sostuvo.

El especialista consideró que uno de los grandes desafíos será desarrollar corredores que permitan conectar ciudades y carreteras, además de incrementar las opciones de carga en centros comerciales, hoteles, estacionamientos, desarrollos inmobiliarios, parques industriales y zonas de alta circulación.

Para Zamora, esto también representa una oportunidad de inversión.

“Hay un mercado que está creciendo frente a nosotros. Conforme aumente el parque de vehículos eléctricos también aumentará la demanda de energía, de cargadores, de mantenimiento, de ingeniería, de software y de servicios especializados. Quienes desarrollen infraestructura desde ahora estarán participando en un sector que tendrá cada vez mayor relevancia en la economía.”

La propia evolución del mercado ya está generando actividad económica. De acuerdo con cifras del sector, el ecosistema de electromovilidad genera actualmente *más de 30 mil empleos formales en México*, relacionados con ingeniería, instalación, distribución y servicios técnicos.

Zamora señaló que el siguiente paso será vincular cada vez más la infraestructura de recarga con generación de energía renovable y sistemas de almacenamiento.

México cuenta actualmente con alrededor de *14 mil megawatts de capacidad solar*, entre proyectos de gran escala y generación distribuida, por lo que existe una base importante para avanzar hacia un modelo en el que generación fotovoltaica, baterías y movilidad eléctrica funcionen de manera complementaria.

“La sostenibilidad no consiste únicamente en cambiar un automóvil de gasolina por uno eléctrico. Tenemos que preguntarnos de dónde viene la electricidad, cómo la almacenamos, cómo administramos la demanda y cómo hacemos más eficiente toda la cadena energética.”

Zamora, especialista en almacenamiento de energía y sistemas fotovoltaicos, explicó que las baterías tendrán un papel cada vez más importante porque permiten almacenar energía en periodos de mayor disponibilidad y utilizarla cuando existe mayor demanda.

“Una estación de carga del futuro puede combinar red eléctrica, generación solar, almacenamiento y sistemas inteligentes de administración. Ahí está el verdadero potencial: no solamente consumir electricidad, sino gestionarla de una manera mucho más eficiente.”

México ya proyecta una expansión importante de energías renovables y almacenamiento hacia 2030. Los planes del sector eléctrico contemplan cerca de *25 mil megawatts adicionales entre generación renovable y sistemas de almacenamiento*, lo que, desde la perspectiva de Zamora, abre una ventana para proyectos capaces de conectar la transición energética con la transformación del transporte.

Otro de los puntos fundamentales, señaló, será la coordinación con las autoridades.

“El crecimiento no puede darse de manera improvisada. Necesitamos reglas claras, procesos eficientes, capacidad de conexión, seguridad eléctrica y una coordinación permanente entre empresas, autoridades y el sistema eléctrico.”

Zamora consideró que las autoridades municipales, estatales y federales tendrán que comenzar a incorporar la infraestructura de electromovilidad dentro de la planeación urbana y energética.

“No es solamente un tema empresarial. También es un tema de ciudad, de carreteras, de desarrollo económico y de competitividad. Las autoridades que entiendan esta transformación y generen condiciones para desarrollar infraestructura van a tener una ventaja en los próximos años.”

Desde su experiencia dentro de la industria fotovoltaica, señaló que cualquier crecimiento acelerado debe ir acompañado de profesionalización, normas de seguridad, ingeniería y personal especializado.

“Queremos crecer, pero queremos crecer bien. La transición energética requiere tecnología de calidad, instalaciones seguras y profesionales capacitados. No podemos construir la infraestructura del futuro con criterios improvisados.”

Una apuesta por lo que viene

Para Alejandro Zamora, *Carga Rápida MX* parte precisamente de esa visión: anticiparse a una necesidad que crecerá conforme México avance hacia la electrificación del transporte.

“Esto es una apuesta por el futuro, pero es un futuro que ya empezó. Cada año habrá más vehículos eléctricos, mayor demanda de energía y una necesidad mucho mayor de infraestructura.”

“México tiene capacidad industrial, tiene energía solar, tiene ingenieros, tiene empresas y tiene un mercado automotriz enorme. Lo que necesitamos es conectar todos esos elementos y comenzar a construir.”

Y concluyó:

«Dentro de muy poco nos parecerá completamente normal detenernos en una estación de carga rápida de la misma forma en que hoy llegamos a una gasolinera. *Carga Rápida MX quiere ser parte de la construcción de esa nueva infraestructura.*”