Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum negó haber hablado con Andrés Manuel López Obrador sobre la situación de Rubén Rocha Moya y calificó como “política ficción” las versiones sobre una supuesta intervención del expresidente.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum rechazó que López Obrador haya participado en la decisión de Rocha Moya de regresar a la gubernatura de Sinaloa o en su posterior solicitud de licencia.
La mandataria afirmó que se enteró del regreso de Rocha Moya mediante una publicación del propio gobernador y reiteró que nunca fue consultada previamente sobre su decisión.
Sheinbaum sostuvo que no le pareció pertinente que Rocha Moya retomara el cargo, particularmente por el contexto que enfrenta Sinaloa y los cuestionamientos alrededor de su administración.
La presidenta también descartó que exista una ruptura política con López Obrador y señaló que mantiene comunicación con Beatriz Gutiérrez Müller, quien le ha informado que el expresidente se encuentra bien y continúa trabajando en la elaboración de un nuevo libro.
Sobre Rocha Moya, Sheinbaum aclaró que sus críticas representan una postura política y no una acusación judicial, por lo que cualquier responsabilidad relacionada con investigaciones debe ser determinada por las autoridades correspondientes.
Rocha Moya regresó a la gubernatura el pasado viernes, después de permanecer más de tres meses con licencia, pero posteriormente solicitó nuevamente separarse del cargo. El Congreso de Sinaloa aprobó su licencia y ahora deberá definirse quién asumirá temporalmente la conducción del estado.
La presidenta reiteró que las decisiones tomadas por Rocha Moya fueron personales y que el Gobierno federal no participó en ellas.
