Por Juan Pablo Ojeda

 

El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard Casaubon, confirmó que el gobierno mexicano prevé concretar acuerdos comerciales bilaterales estratégicos con Estados Unidos antes de finalizar el año, además de programar para septiembre de 2026 el inicio formal de las mesas de trabajo previas a la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

De acuerdo con el calendario trazado por la Secretaría de Economía, la ronda de negociaciones de septiembre abordará la armonización de reglas de origen en el sector automotriz, la integración regional de cadenas de suministro de semiconductores y el balance arancelario en bienes de consumo. El comercio bilateral entre ambas naciones superó los 800,000 millones de dólares en el último ejercicio fiscal, consolidando a México como el principal socio comercial de Washington.

El anuncio formal especifica que los compromisos bilaterales a firmarse en el último trimestre de 2026 buscan otorgar certidumbre jurídica a los flujos de inversión extranjera directa (IED), la cual acumuló más de 31,000 millones de dólares en captación nacional durante la primera mitad del año. La agenda binacional contempla la creación de un comité técnico permanente para la agilización de los cruces fronterizos de carga.

En el ámbito logístico, las autoridades mexicanas reportan que la infraestructura de transporte terrestre en los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Chihuahua opera a un 88% de su capacidad instalada, por lo que los nuevos acuerdos destinarán partidas presupuestales para la modernización de los sistemas aduanales digitales en ocho puentes internacionales clave.

El desglose de los temas de revisión para el T-MEC incluye mecanismos de resolución de controversias energéticas y la evaluación del cumplimiento de los estándares laborales en las plantas manufactureras del centro y norte del país. Representantes del sector privado mexicano estiman que la definición del calendario formal reducirá la volatilidad del tipo de cambio frente al dólar estadounidense.

Las proyecciones del gabinete económico indican que la ratificación de estos consensos bilaterales permitirá mantener una tasa de crecimiento de las exportaciones no petroleras superior al 4.5% interanual. Los equipos técnicos de la Secretaría de Economía y de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sostendrán tres reuniones preparatorias virtuales antes del encuentro presencial fijado para septiembre.

El proceso de evaluación trimestral mantendrá bajo monitoreo los volúmenes de importación de granos básicos y el suministro de insumos industriales. Con esta ruta crítica, el Ejecutivo federal busca consolidar el marco regulatorio del comercio transfronterizo previo a la revisión integral del acuerdo trinacional programada en las cláusulas de salida del propio tratado.