“Las y los mexicanos no quieren ver episodios como los que vimos el día de hoy”. Con esa convicción, el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho Cué, pidió este 20 de octubre de 2026 a sus compañeras y compañeros legisladores no permitir que los insultos y las descalificaciones se impongan a los argumentos serios y a la buena política.

El mensaje, compartido en sus redes sociales, tuvo un destinatario claro: las diputadas y los diputados del Palacio Legislativo de San Lázaro. A ellas y a ellos les recordó que la ciudadanía espera verlos argumentando desde la tribuna, con seriedad y firmeza, pero con respeto entre los unos y los otros.

Raúl Bolaños-Cacho Cué, presidente de la Cámara de Diputados, en San Lázaro

Respeto sin renunciar a la firmeza

El planteamiento de Bolaños-Cacho Cué no pide moderar las convicciones, sino la forma de defenderlas. En su visión, la firmeza y la seriedad en el debate son deseables, siempre que vayan acompañadas del respeto que la Cámara de Diputados amerita. La buena política, según su mensaje, se construye con argumentos y no con descalificaciones.

El diputado lo resumió así: “Estoy seguro que las y los mexicanos no quieren ver episodios como los que vimos el día de hoy, quieren ver diputadas y diputados argumentando desde tribuna, con seriedad y con firmeza, pero con respeto entre los unos y los otros”.

Raúl Bolaños-Cacho Cué, presidente de la Cámara de Diputados, en San Lázaro

Desconfianza ciudadana, el trasfondo

El presidente de la Cámara de Diputados planteó que se debe analizar el nivel de desconfianza que la ciudadanía siente hacia el legislador. Con ello colocó su llamado en una perspectiva más amplia: la forma en que se conducen las discusiones en el Pleno incide en la percepción que la gente tiene de sus representantes.

El pronunciamiento se dio luego de un episodio registrado durante la sesión ordinaria de este martes. Según relató, “el día de hoy, en el transcurso de la sesión ordinaria, se suscitó un episodio que pudo haber llegado a la violencia. Desde el momento que me di por enterado del mismo, me comuniqué con todos los involucrados y les solicité guardar el respeto que esta Cámara de Diputados amerita”.

Reunión con Monreal, como siguiente paso

Como parte de la atención al hecho, Bolaños-Cacho Cué informó que habló con el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, “a quien agradezco su apertura para convocar el día de mañana a una reunión extraordinaria y analizar de manera conjunta cuáles serán las consecuencias y responsabilidades de los hechos que se suscitaron el día de hoy”.

Además, indicó que solicitó a la Dirección General de Resguardo y Seguridad de la Cámara de Diputados un informe detallado de quienes participaron en el incidente, y afirmó que, como presidente de la Cámara, es su responsabilidad salvaguardar la seguridad de todas y todos quienes integran el Palacio Legislativo, por lo que el hecho “no pasará desapercibido”.

El llamado de fondo

Con todo, el centro de su mensaje no estuvo en las consecuencias del episodio, sino en lo que espera de la Cámara en adelante: que el debate se dé desde la tribuna, con argumentos serios, y que la buena política gane terreno a los insultos y las descalificaciones.

Es, en palabras del propio Bolaños-Cacho Cué, lo que las y los mexicanos quieren ver de sus diputadas y diputados: seriedad, firmeza y respeto entre los unos y los otros.