Por Juan Pablo Ojeda

 

La diputada del PAN Kenia López Rabadán acusó a las autoridades de ejercer presuntos actos de represión contra manifestantes y exigió a los gobiernos federal y de la Ciudad de México atender las demandas del sector salud. La legisladora pidió respetar el derecho a protestar y responder a las necesidades de médicos, enfermeras y pacientes.

Desde la Cámara de Diputados, López Rabadán sostuvo que las manifestaciones deben ser atendidas sin recurrir a acciones que puedan afectar la integridad de los participantes. En ese sentido, demandó que las autoridades garanticen la libertad de expresión y el derecho a la libre reunión.

La panista señaló que el gobierno federal debe mantener una postura consistente frente a los señalamientos de represión. Como argumento, contrastó las críticas formuladas sobre acontecimientos en Jalisco con lo ocurrido durante las movilizaciones en la Ciudad de México.

En su intervención, afirmó que elementos que identificó como granaderos participaron en las acciones contra los manifestantes y aseguró que hubo personas lastimadas. Sus declaraciones no incluyeron cifras de lesionados ni detalles suficientes para establecer las circunstancias de los incidentes denunciados.

Más allá de la actuación policial, la diputada pidió atender las inconformidades relacionadas con los servicios médicos. Afirmó que médicos, enfermeras, pacientes y trabajadores administrativos requieren respuestas concretas ante los problemas que enfrentan en el sistema de salud.

La legisladora también cuestionó la desaparición del Seguro Popular, al que consideró un esquema funcional para atender a la población. Desde su perspectiva, la eliminación del programa respondió a decisiones ideológicas que perjudicaron la política sanitaria del país.

López Rabadán amplió sus críticas a las prioridades de inversión del gobierno y mencionó proyectos como el Tren Maya y una refinería. Sostuvo que las necesidades del sector salud debieron recibir mayor atención, aunque no presentó pruebas documentales que demostraran una reasignación concreta de recursos entre esos proyectos y los servicios médicos.

La diputada planteó que las protestas deben entenderse como una expresión de inconformidad ante problemas que requieren soluciones institucionales. Por ello, insistió en que las autoridades deben informar qué medidas tomarán para responder a los reclamos del personal sanitario y de los usuarios.

Al cerrar su posicionamiento, López Rabadán afirmó que el debate no debe centrarse en diferencias ideológicas, sino en la protección de la vida y la salud de la población. Reiteró su exigencia de frenar las presuntas agresiones y ofrecer respuestas públicas a quienes demandan mejores servicios médicos.