Cada legislador que sube o baja del estrado consume entre dos y tres minutos en las sesiones del paquete económico. Con más de 60 reservas por fracción, esa fricción acumula un retraso neto de hasta tres horas, sin contar la argumentación de fondo, según expuso el presidente de la Mesa Directiva, Raúl Bolaños Cacho Cué.

Ante ello, planteó formalmente un esquema logístico para procesar las reservas del Presupuesto de Egresos y de la Ley de Ingresos de la Federación en bloques compactos de cinco propuestas por grupo parlamentario.

Para concretarlo, mantiene conversaciones directas con la coordinación de la mayoría parlamentaria y con los líderes de todas las bancadas. La meta es un acuerdo que permita desahogar el debate de manera seria, responsable y ordenada.

Bolaños pidió además que la Comisión de Hacienda, presidida por Carol Antonio Altamirano, y la Comisión de Presupuesto agoten las reservas antes de turnar los dictámenes al pleno. Recordó que esas comisiones cumplen un filtro normativo una vez al año.

Sobre la facultad de atracción de la Fiscalía General de la República en carpetas penales, deslindó a la Cámara: esa decisión corresponde exclusivamente a la fiscal general, Ernestina Godoy Ramos.

Cerró con el compromiso de arbitrar las sesiones con imparcialidad, para que el calendario legislativo se cumpla dictamen tras dictamen.