Por Juan Pablo Ojeda
El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, sostuvo que es inocente de la acusación que lo relaciona con una presunta red de contrabando de combustible y afirmó que su participación en la empresa investigada se limitó a ser accionista.
En entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula, Ruffo relató que permaneció 70 días en el penal federal del Altiplano antes de ser trasladado a su domicilio.
El exmandatario explicó que posee acciones de una empresa que obtuvo mediante amparos un permiso de importación, pero negó haber participado en la compra o traslado del combustible.
Ruffo aseguró que no negoció ni contrató con terceros relacionados con esas operaciones y señaló que, en algunas ocasiones, únicamente se desempeñó como secretario de la Asamblea de accionistas.
El exgobernador también indicó que el juez le pidió no profundizar en algunos aspectos de la investigación para evitar afectar el análisis del caso, por lo que evitó proporcionar mayores detalles sobre la acusación.
Sobre su situación jurídica, Ruffo evitó definirse como “preso político” y señaló que esa interpretación corresponde a los medios de comunicación y a la opinión pública. Dijo considerarse un ciudadano que ha actuado con transparencia y que defenderá su nombre y honor.
Durante su estancia en el Altiplano, el exgobernador compartió espacio con otros políticos recluidos, entre ellos Tomás Yarrington, César Duarte, Ángel Aguirre y Mario Marín. Según relató, durante la hora diaria que podían permanecer en el patio conversaban principalmente sobre política.
Ruffo también habló de las conversaciones que sostuvo con los hermanos Fernando y Manuel Roberto Farías Laguna, exmandos de la Secretaría de Marina investigados por su presunta participación en una red de contrabando de combustible. El exgobernador relató la versión que ambos le expusieron sobre su relación con los hechos investigados, sin presentar elementos adicionales que la corroboraran.
Finalmente, Ruffo describió las condiciones de su estancia en prisión y el traslado terrestre hacia su domicilio. Destacó el trabajo de los elementos de la Guardia Nacional que participaron en el recorrido y afirmó que, durante su encarcelamiento, tuvo acceso limitado a llamadas y pasó la mayor parte del tiempo dentro de su celda.
