Por Juan Pablo Ojeda
México mantuvo su respaldo a la expresidenta chilena Michelle Bachelet, luego de que retirara su candidatura para ocupar la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La postura fue reiterada este lunes por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que el gobierno mexicano no se arrepiente de haber apoyado la candidatura de la exmandataria chilena.
Bachelet decidió abandonar la contienda después del tercer sondeo informal realizado por el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que quedó en la penúltima posición entre ocho aspirantes.
La expresidenta buscaba suceder al portugués António Guterres, cuyo segundo mandato al frente de Naciones Unidas concluye a finales de 2026. Su candidatura había sido respaldada inicialmente por los gobiernos de Chile, México y Brasil.
México y Brasil mantuvieron su apoyo incluso después de que el gobierno chileno de José Antonio Kast retirara en marzo el patrocinio a la candidatura, al considerar que sus posibilidades de éxito eran reducidas.
Durante su conferencia de prensa, Sheinbaum destacó la trayectoria de Bachelet como dos veces presidenta de Chile y por los cargos que ocupó dentro del sistema de Naciones Unidas.
La mandataria también resaltó que la candidatura de la chilena defendió temas como el multilateralismo, la no intervención, la construcción colectiva de soluciones y la igualdad entre los Estados.
Tras el retiro de Bachelet, el gobierno mexicano aún no define a qué aspirante respaldará en la elección de la próxima Secretaría General de la ONU. Sheinbaum señaló que México esperará a conocer quiénes llegan a la fase final del proceso antes de determinar el sentido de su voto.
La salida de Bachelet modifica la contienda por la sucesión de Guterres. En el último sondeo informal, la costarricense Rebeca Grynspan obtuvo nueve votos favorables, mientras que la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett recibió ocho; las consultas son informales y no constituyen una votación definitiva.
