El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, aseguró que no tiene evidencia de que integrantes del Gobierno mexicano estén vinculados con el crimen organizado, en medio de las acusaciones lanzadas desde Washington y de la disputa entre México y Estados Unidos por las circunstancias de la captura de Ismael “El Mayo” Zambada.

La declaración ocurrió este 5 de agosto de 2026, durante la presentación de su libro Borderlands, mi lucha por una América unida, en la que Salazar habló sobre su experiencia como representante diplomático estadounidense en México entre 2021 y 2025.

Cuestionado sobre los señalamientos de que el crimen organizado tendría influencia sobre el Gobierno mexicano, el exembajador respondió que no tiene evidencia de que quienes gobiernan México tengan esos vínculos.

“Yo no tengo evidencia de nadie que gobierna allí, en México”, señaló.

Salazar agregó que, a partir de la información que recibe, considera que el Gobierno de Claudia Sheinbaum está trabajando para combatir la corrupción, aunque sostuvo que será el tiempo el que permita determinar el resultado de esas políticas.

Salazar respalda a Sheinbaum

Las declaraciones del exembajador representan un respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum en un momento en que la relación bilateral atraviesa nuevamente un periodo de tensión por asuntos de seguridad y narcotráfico.

Al ser cuestionado sobre si sería posible negociar con un Gobierno mexicano señalado en Estados Unidos por supuestos vínculos con el crimen organizado, Salazar respondió que lo que percibe de la administración de Sheinbaum es una intención de combatir la corrupción.

“Lo que escucho yo de la presidenta Sheinbaum es que no quiere tener corrupción”, afirmó.

El exembajador también mencionó al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, como uno de los integrantes del equipo de la presidenta en el que mantiene confianza.

“Yo tengo esperanzas grandes de esta presidenta Sheinbaum, porque la conozco, y conozco a algunos de su equipo muy bien”, dijo.

¿Qué ha dicho Estados Unidos sobre México y los cárteles?

La declaración de Salazar ocurre mientras funcionarios de la administración del presidente Donald Trump han endurecido sus señalamientos sobre la influencia de los grupos criminales en México.

Este 6 de agosto, autoridades estadounidenses anunciaron nuevas acciones contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y señalaron como uno de sus objetivos combatir sus redes de liderazgo, financiamiento y posibles conexiones políticas.

El Departamento de Justicia, el FBI y la DEA también anunciaron recompensas por información que permita localizar a integrantes de alto nivel de la organización criminal.

Sin embargo, las declaraciones de Salazar deben entenderse en sus propios términos: el exdiplomático dijo que él no tiene evidencia de vínculos entre quienes gobiernan México y el crimen organizado. Su afirmación no constituye una evaluación general sobre todos los casos de corrupción o infiltración criminal que han sido investigados en el país.

El caso de “El Mayo” volvió a tensar la relación

Otro de los temas abordados durante la presentación del libro fue la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, ocurrida en julio de 2024.

El líder histórico del Cártel de Sinaloa llegó a Estados Unidos junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

La versión sobre cómo ocurrió el traslado provocó diferencias entre los gobiernos de México y Estados Unidos.

Durante julio de 2026, la presidenta Sheinbaum cuestionó públicamente las versiones que Salazar había dado previamente sobre la participación de agencias estadounidenses en la operación.

La mandataria llegó a plantear que el exembajador pudo haber mentido al Gobierno mexicano respecto de la participación estadounidense.

Salazar, por su parte, volvió a rechazar que Estados Unidos hubiera participado directamente en el secuestro o traslado de Zambada.

“La verdad es la verdad”, responde Salazar

Durante la presentación de Borderlands, el exembajador fue cuestionado nuevamente sobre el caso.

Salazar defendió la versión que presentó en sus memorias y sostuvo que la captura de “El Mayo” debería considerarse una victoria tanto para México como para Estados Unidos.

“La verdad es la verdad”, afirmó al referirse a su versión de los acontecimientos.

El tema volvió a cobrar relevancia después de que se conocieran informaciones sobre la existencia de registros relacionados con el avión utilizado para trasladar a Zambada y Guzmán López a Estados Unidos.

La diferencia entre las versiones de ambos gobiernos permanece como uno de los asuntos que han complicado la cooperación bilateral en materia de seguridad.

Salazar plantea un cambio político en Estados Unidos

Además de hablar sobre México, el exembajador aprovechó la presentación de sus memorias para referirse a la situación política estadounidense.

Salazar llamó a recuperar la unidad en Estados Unidos y cuestionó la polarización política.

También habló del cambio de administración que deberá producirse después de las elecciones presidenciales de 2028, cuando los estadounidenses elegirán al sucesor de Donald Trump.

Su planteamiento apunta a la necesidad de construir una relación más cooperativa entre México, Estados Unidos y Canadá.

Una declaración en medio de una relación complicada

Las palabras de Ken Salazar llegan en un momento en el que la relación entre México y Estados Unidos combina cooperación en seguridad con desacuerdos sobre soberanía, narcotráfico y la actuación de las agencias estadounidenses.

Por un lado, Washington mantiene una ofensiva contra organizaciones criminales mexicanas y ha incrementado la presión sobre sus estructuras financieras y políticas.

Por otro, el Gobierno de Sheinbaum sostiene que la cooperación debe realizarse bajo el principio de respeto a la soberanía mexicana y dentro del marco legal.

En ese escenario, la declaración del exembajador resulta relevante porque Salazar conoce directamente la relación bilateral de los últimos años y, a diferencia de los funcionarios de la actual administración estadounidense, fue designado durante el Gobierno del demócrata Joe Biden.

Su postura de que no tiene evidencia de vínculos entre el Gobierno mexicano y el crimen organizado contrasta con los señalamientos más amplios que han surgido desde Washington, aunque no elimina las investigaciones existentes sobre posibles actos de corrupción y colaboración criminal en distintos niveles de gobierno.

Por ahora, Salazar sostiene su respaldo a Sheinbaum y a su equipo de seguridad, mientras mantiene su versión sobre el caso “El Mayo” Zambada.